POESÍA VERTICAL

 

 

Al lado de cada línea hay un vacío.

¿Es la sombra que la línea proyecta

o el modelo que copia?

En cualquier caso ¿qué sostiene a la línea

y cómo no se hunde en el vacío?

 

Debajo de cada color hay un vacío.

¿Cada color será el comienzo de un abismo

o sólo su superficie soportable?

De cualquier modo ¿qué expresa así el color

o qué diría si no hubiera vacío?

 

Adentro de cada cuerpo hay un vacío.

¿Será el cuerpo un refugio de la nada

o sólo un malentendido entre sus huecos?

Pero entonces ¿por qué en lugar de cuerpos

no hay varias densidades del vacío?

 

En el mismo pensar está el vacío.

¿Será una condición del pensamiento

o al revés es el pensar el que lo crea?

Sin embargo ¿para qué tantos fantasmas de vacío

y no el vacío en plenitud vacío?

 

 

                               ROBERTO JUARROZ (1925-1995)

 

 

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LA CASA

 

 

I

 

La casa

aferra con sus uñas

la enredadera.

Vano intento.

El otoño dorado

es de pronto

invierno.

 

 

II

 

La casa

se descubrió

vencida.

¡Cuánto blanco

para su defensa

inútil!

 

 

III

 

No fue el otoño

ni el sol

ni la rebelde

tempestad.

Sólo herida

sin porqué

de la vida

 

 

IV

 

No hay marcas

de su pasado

de hiedras.

Una hormiga

desorientada

pasea

su desconsuelo..

 

 

V

 

Y yo

también hormiga

desorientada

te ofrezco

casa:

la enredadera

de mis brazos.

 

 

VI

 

Esqueleto

blanco

mi árbol.

Yo no tendré

raíces.

Él

tendrá

cielo.

 

 

                               ALBA CORREA ESCANDELL (1918)

 

 

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HORAS

 

 

1

 

Horas

como luces

vapores que vibran

en el tiempo.

 

Remolinos

de un viento seco

una lluvia

que deja en la ventana

alguna memoria.

 

2

 

Voces

que ya no existen

vuelven

de su quietud.

 

Horas como brazos

en el amanecer.

 

3

 

¿Quién escarba

la tierra

y entre los días

busca su nacer?

 

¿Quién detiene en las manos

este paso de horas

(de ojos y pies)

giros sagrados

hasta la vejez?

 

4

 

Horas o vacíos

en busca de las sombras

nacidas

al despertar.

 

5

 

Horas

que me encuentran

en otro sueño

y otro despertar.

 

 

                         ALBERTO LUIS PONZO (1916)

 

 

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ME COMERÉ MIS PALABRAS

 

 

Me comeré mis palabras, las deglutiré,

las devoraré con sumo placer —

polvo que vino del polvo a él regresa —

Y en ellas y con ellas

tragaré días, seres, de los ejes las vueltas,

aconteceres —

(colores, relaciones, sueños, pesadillas) —

todo lo visinvisible,

el perro que a todos lados seguía al niño que fui,

y mis padres,

y mis hermanos,

y las aladas barbas entreamadas de Marx y de Engels,

y mis gritos de la plaza Tien An Men

y mi prole toda, esa “familia hundida a fuego en los hornos

          de la justicia burguesa”,

una charla plácida con Cecilia tras llovido mojado —

nuestra palabra mágica que los cuerpos rescataron—,

ojos y sonrisas de mis niños,

todos los amores y dolores y aromas de este mundo,

mi celda de translímites,

mi infierno-paraíso,

mis hambres,

mis poemas

y mi sed.

 

 

                                    (1994)

 

 

                                             ALBERTO a. ARIAS (1954)

 

 

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[ A VECES ME ESTANCO... ]

 

 

A veces me estanco en un período

y rompo con el desconcierto

el equilibrio del paisaje

¿Cuánto se necesita

para transformarnos?

Serán los pensamientos

suficientes viajeros

en este transporte

o seremos con los puntos asombrados más asombro

 

Sin ningún reparo

un sonido se dispersa

alertado en demasía

abreviando la posibilidad de algún murmullo

y más acá de él

más acá de unos ojos

entreabiertos por un espanto

barrancas dormidas de pasto

y el mismo murmullo

que se adueña de un absurdo

que sigue despertando

cada vez más encarcelado

en su esclavitud

 

 

                             NORBERTO H. ALESSIO

 

 

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BALBUCEO

 

 

Me escribí la vida soltando oscuridades

esbocé derrotadas monarquías

reyes deambulando calles con sus ropas

sin el cuerpo adentro

me entendí lágrimas redondas

abandonadas lágrimas enviciadas por un cáustico sol

de sueños tontos

destilé venas partiendo columnas al amanacer

niña pobre que busca manos y ojos en geografías de nadie

 

y no duden, he llegado a la endemia de la palabra

fiebre recién nacida que perdura

corrosivo proyecto en espinas

río-barro salpicado de fracaso.

He derrochado, sin duda he derrochado

hoy, quisiera llegar al milagro-latido

de la primera palabra-balbuceo

no más decir

quiero llevarme puesta la poesía a la vida.

 

 

                                              BEATRIZ TABOADA

 

 

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SOPLO DE LUZ

 

 

La luz es una araña blanca

y trepadora

que conoce las entrañas de la noche.

 

(Hay un soplo de luz

detrás de una ceñida arboleda.)

 

Luz y sombra:

águila apresada en jaula de oro,

miedo de ojos vueltos hacia adentro,

de dientes mordiendo bocas irreales.

 

Hay un rumbo perdido en cada cuerpo

que nos señala el cerco de la muerte.

 

El hombre es un silencio interrumpido.

 

 

                                   ANTONIO ALIBERTI

 

 

****  ****  ****

 

 

MAMÁ TEJE

 

 

Sólo existen tus manos,

le hebra que trae, a cadencias

el murmullo de un dialecto lejano.

Más allá del mar.

 

Al pie de la mecedora

con la muñeca de ojos fijos

viajo contigo en tu ovillo.

 

Yo que soy una flor

en tus laderas de esmeralda

entiendo mirándote

el lenguaje de la bruma.

 

 

                                       BEATRIZ VALLEJOS

 

 

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BOLSEROS

 

En las estaciones de ferrocarril,

en las barracas, en los galpones,

los bolseros. Chambergos

sobados y descoloridos.

Lacias puntas de pañuelo

sobre sudadas camisetas.

Rostros atezados. Indecible

luz en ojos criollos.

Un hilo rubio, una aguja fulmínea.

La torsión del cuerpo en vigor

rematado por baquía y gala

en ademán casi gentil...

He visto a los bolseros.

La pura fuerza humana. La fuerza

bruta en el vaho infernal de los galpones.

Un chiste, una carcajada, una interjección.

Suma el lápiz, en manoseada libreta,

"la riqueza argentina".

En la extraña suavidad de los cuerpos,

en el rosado ablandamiento de la tarde

van los bolseros a su vaso de vino.

Alguno, viejo y lisiado,

muerde sin preguntas una pajita de trigo.

 

 

                                              FULVIO MILANO

 

 

****    ****    ****

 

LA FIESTA

 

                              a Cecilia y Alberto a. Arias

 

La fiesta reconoce

nombres olvidados

en el vacío de las copas

en el ovillo de hilos dispersos

que sigue la mirada

 

Fiesta o desvelo de sombras

mientras las voces más lejanas

abren una puerta y esperan

que aparezcan sabores

cerrados en un recuerdo

o un sueño

 

Bajan luces desde cada boca

en busca de silencio

para adornar la mesa

de rostros venerados

 

Hasta el amanecer

se colman los lugares

de palabras que anuncian el bien

 

Pero la noche ha durado más

y nadie se aleja

 

Quedan días intactos

para un nuevo suceder

después de la Fiesta

 

 

                              Diciembre 2004

 

 

                                  ALBERTO L. PONZO

 

 

****    ****    ****

 

 

[ VIVO EN LOS AÑOS... ]

 

 

Vivo en los años

de las palabras brumosas

de ecos estridentes

de días impresos en papeles

arrojados a lugares violentos

 

Vivo cerca de la abigarrada

muestra de una estirpe desoída

clamando por un aire humano

sin abandonos

 

Me muevo entre brazos desiertos

y ojos vacíos

junto a un ideal muerto

cruzando la calle como un río

de monedas y piedras

estancadas

 

He llegado al siglo dos mil cuatro

con recuerdos al hombro

en los pies el sabor de andar

a pesar de la áspera visión del mundo

 

Amo sin embargo

y conservo la memoria

para contener el furor

con otros días que no viviré

esa nube de esperanza

entre volcanes y restos de un destiempo

vejado por el hombre.

 

 

                            Setiembre 27, 2004

 

 

                            ALBERTO L. PONZO

 

 

****    ****    ****

 

 

EL COMPAÑERO

 

 

Algún día, tal vez, otro poeta

encontrará mis páginas terrosas

como una natural enredadera.

 

Y aquí mismo lo veo, extraviado

en este Buenos Aires fastidioso,

sin nadie como yo, hasta el momento

de compartirnos.

 

Entre decepcionado y jubiloso

hará de mí una trágica palabra

y alcanzará a enviarme algunos versos.

 

Pero más fuerte y mucho más preciso

alterará nuestro primer encuentro

al corregirme todos los defectos.

E iré detrás de sus crecidas manos

 

 

                            HÉCTOR MIGUEL ANGELI

 

 

****    ****    ****

 

 

LA GOTERA

 

 

La gotera caía

                   sobre el pan,

                             sobre el tiempo.

La gotera caía como salmo insensato,

como loco aleluya,

como lento gorjeo,

como un aria indecisa.

Y la gotera hablaba en medio de la noche,

era un ala que rozaba los días.

La gotera caía como terca amenaza,

se metía hacia adentro,

en la médula misma,

en el cogollo herido,

en las uñas dormidas,

en el cuaderno niño entre las letras,

adentro de la pulpa,

adentro de la vida.

 

La gotera caía

                 sobre el pan,

                  sobre el tiempo.

 

 

                                         MÁXIMO SIMPSON

 

 

****  ****   ****

 

 

CIRCUNSTANCIAS

 

 

he cortado mi mano de escribir

ahora golpea

con su anillo de plata

los muros de la música

 

mi otra mano es como yo

la busca

le ofrece comida

me pregunta

 

qué haremos?

qué?

 

desesperada

 

yo pido limosna

en el silencio

 

 

                             ALEJANDRO SCHMIDT

 

 

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QUEHACERES I

 

 

Pacientemente,

caligráfica,

copio con cuidado las palabras precisas de un poeta.

¡Si fuera posible poner mi mano sobre la suya

y que él, seguro y calmo,

me llevara por su escritura, dibujándola exacta,

y me consolara!

 

 

QUEHACERES II

 

 

Cree poner todas las letras en cada renglón

y avanza.

Lástima

que habrá que leerlas al final.

Los renglones

serán incompletos

y erráticos

a pesar de cualquier seguridad interna.

 

 

                                             IRMA CUÑA

 

 

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SOLEDAD

 

 

Hoy es mi día, soledad.

Por qué te llamas tanto en mi nombre,

Por qué me aprendes de memoria el llanto

y te fugas para llegar de nuevo al labio de mi nombre.

Blanca loca, delgada,

oliendo por los ojos la noche y el perfume.

Te has abrazado a mí para encontrarte

porque te habías perdido.

Mi triángulo está vivo todavía;

no emerjas de él, críspate y muere toda.

Te echaré por el cráneo

como si viva y muerta

pudiese ver lo más allá del día.

Oh soledad, piedra demente.

 

 

                                      ELBA FABREGAS (1918-1984)

 

 

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LA PALABRA Y EL LÍMITE

 

 

El límite no existe para ellas.

Puedo decir obscuro y ser de día.

También improvisar poemas

O prosas brillantes como el mar

Que nace cuando el sol lo calienta.

Puedo crear y estar seguro

Que creación y engaño

Es un engaño más entre sus formas.

 

Fugaces como faros

La vida no puede detenerlas.

De nosotros se adueñan

Cual nuevo sexo que ejecuta

El vaivén de la cópula sin pausa.

Hemos llegado al vértice,.

Ninguna se muere de pureza.

Enfermas las vamos sosteniendo

Y con los ojos tibios en las manos

De rodillas creemos en su forma.

 

El límite no existe para ellas.

Han llegado a vencernos con su música

Distinta en cada instante,

Abismo con diapasón que marca

La larga deriva que nos muerde.

 

 

                                             ARIEL CANZANI D. (1928-1983)

 

 

****    ****    ****

 

 

FRAGMENTOS VERTICALES

 

 

La poesía es una arena tan sensible que registra la edad de nuestra sombra.

 

****

 

Entre quien da y quien recibe, entre quien habla y quien escucha, hay una eternidad sin consuelo. El poeta lo sabe.

 

****

 

A veces encuentro todo tan lleno de ser, que casi no hallo lugar para ser. Y a veces encuentro todo tan vacío de ser, que casi me daría vergüenza ser.

 

****

 

Vivir se puede en cualquier parte.  Morir, no se debiera poder en cualquier parte.

 

****

 

Hay que tener la prudencia de cambiar sólo por partes, ya que cambiar totalmente es adoptar sin condiciones lo desconocido.

 

****

 

El progresivo no tener tiempo para hacer esto o aquello puede conducir a no tener ya tiempo para no hacerlo.

 

 

                                             ROBERTO JUARROZ (1925-1995)

 

 

****    ****    ****

 

 

CONSTRUCCIÓN COMPARATIVA

 

 

Como un disfraz

en un cuerpo vacío

frente al lleno de la desnudez

mi cuerpo busca

ser lo visto y lo escondido

y en la propia ausencia

de vestido desviste más.

 

Como un disfraz

al propiciar el revés

del enigma hace un desvío

 

así yo misma

cubro y descubro una verdad:

ser cuerpo en mi extravío

 

y lo que viste es eso.

 

Como un disfraz.

 

 

                                                 LILIANA LUKIN

                                                 (Argentina)

 

 

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APENAS SOY

 

 

Apenas soy un hombre

una cosa atrapada por el tiempo, una cosa

que pasa entre las sombras

como los pájaros de la noche,

como la noche

que vuela entre pájaros,

ciega, cegada

por la luz y la fuerza del rayo de la vida.

 

**

 

LOS HOMBRES DE LA NOCHE

 

 

Somos los hombres de la noche,

Iluminamos con nuestros sueños

Esa lámpara apagada.

Como pájaros errantes vagamos por las calles

Junto con los roedores, los ladrones, las rameras

Y todos los despreciados.

Puertas y ventanas nos han sido cerradas,

Pero brindamos con alegres vinos.

Para nosotros profetizaba Heráclito.

 

 

                                                 JORGE CALVETTI

                                                 (Argentino)

 

 

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LA MONEDA

 

 

Mira cómo los niños,

en un aire y tiempo de otro tiempo,

ríen.

Cómo en su inocencia,

la Tierra es inocente

y es inocente el hombre.

Míralos cómo al descubrir la muerte

mueren, y ya definitivamente

ya sus ojos y dientes

comienzan a crecer junto a las horas.

 

Deja que ellos guarden sin saberlo

el secreto último de su inocencia,

nuestro último sueño,

ya olvidado.

 

Cuando todo termine,

deja que un niño lleve

nuestra única y última

moneda.

 

 

                                             LIBER FALCO

                                             (Uruguayo)

 

 

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POEMAS DEL EXTRAÑAMIENTO

 

 

aquello que te digo

siempre calla en el lugar del deseo

la sílaba exacta

que tal vez sería la diferencia

la sílaba exacta

que pondría el tacto de la voz

en el tacto de la piel

que haría de la lengua

una materia menos leve

 

¿o acaso decir mano es caricia suficiente?

 

las palabras que digo callan cosas

las palabras que callo dicen cosas

y ambas dialogan con vos

por las diagonales del encuentro

mientras escuchamos en silencio

 

***

 

aquello que no digo

dialoga con vos en mi menta

como una carta escrita y ensobrada

y que alguien se olvidara de enviar

 

dialoga con vos en mi mente

mientras nos decimos tanto

hasta que ya no sé si pensé en voz alta

o simplemente vos contestaste

a mi silencio

 

 

                                              LAURA CERRATO

                                              (Argentina)

 

 

****    ****    ****

 

 

PARA PARTIR, PARA LLEGAR

 

 

También aquí se quiso huir

dejando todo atrás

reanudar el silencio

desbaratar una copiosa primavera

pasar por alto algo más todavía

 

Pero muchos años han pasado por este poema

con muertes y orgasmos

amores y guerras

soledad y dictadores

 

El tiempo es una paciencia

largamente presentida

y elástica.

 

Ya no hay tiempo que perder

en mitos y melancolías

 

Ya no es tiempo de perder

 

 

                                                     MARIO TREJO

                                                     (Argentino)

 

 

****    ****    ****

 

 

ROSTROS SIN NOMBRE

 

 

Duele este mapa rociado de pena

en la oculta tristeza

             de los rostros sin nombre

alfombrando las calles

con la angustia del llanto

 

Aturde el cielo

un futuro de herrumbre y miseria

donde el hambre urde el dolor de la carne.

 

Anochecen los grillos del camino enmohecido

pisoteando inocencias,

entre tantos fantasmas

mientras duerme la noche

la eternidad de su siesta

 

 

                                NORBERTO BARLEAND

 

 

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DESCUIDO

 

 

Anónimo y confuso entre la gente

miro las acacias adosadas al cielo

desde un ángulo del día trajinado.

Todo está demasiado enrarecido

y no llegan noticias animosas.

 

Puedo así sorprenderme sin argucias

y otra vez dirigirme la pregunta

de por qué camino mirando hacia lo bajo.

 

¿Algo he perdido y no recuerdo

si fue ayer u hoy

y menos dónde?

 

 

                                                JULIO BEPRÉ

 

 

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DE TODOS LOS SITIOS...

 

 

De todos los sitios

que abracé

sólo en este lugar

queda mi voz.

Nervadura clara

enredada en el viento.

Voy cruzando la piedra

y vivo

para no volverme piedra.

 

 

                              ANDRÉS UTELLO

 

 

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CASA VACÍA

 

 

Alguien alguna vez hará el inventario de las cosas,

levantará papeles, abrirá los cajones de un escritorio

antiguo, revisará bibliotecas, estanterías,

muebles, aparatos usados, buscando explicación

a tanta fantasía.

Nada perdurará para dar testimonio.

Uno se lleva todo. Sus historias,

la clave de sus miedos, la lóbrega codicia,

la indiferencia, el odio,

los almanaques viejos.

Entonces encontrarán escobas en todos los rincones,

trapos de piso, humedad,

los restos de comida que han quedado en el patio.

 

 

                                      HORACIO PRELER

 

 

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PARA UNA ETERNIDAD

 

 

Pasó la lluvia

dejando ruedas alargadas en el barro

Surcos profundos donde penetran

   los que no quieren morir

Los que con húmedas palabras

   dibujan silencios en el fuego

 

La lluvia se ha ido

y el pájaro ha vuelto

    a esta pobreza mía

 

A descargar con furia

la palabra en los escombros

 

 

                                      RICARDO RUBIO

 

 

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POEMA I

 

 

Suele suceder que el tiempo

transforme los recuerdos

en otros recuerdos

las miradas en otras miradas

las sospechas en otras sospechas

 

Cada familia celebra sus ritos

cotidianos, crea de la nada

sus propios fantasmas, inventa

por las noches monstruos clandestinos.

 

De esa lúgubre orfandad, venimos

a este mundo, para iniciar

un extraño pacto con la vida

 

 

                                 LUIS RAÚL CALVO

 

 

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LUNA LLENA

 

 

Entre los veinte años

y los sucesivos treinta

¿qué piensa esta mujer

que va a mi lado?

Me mira

y me ignora,

me inaugura

pretensioso intruso

a una quimera.

Devoro la idea

-pletórica presencia-

de nunca volver

a encontrarnos,

ya nos perdimos

en recuerdos de siempre.

Han sido pensamientos

gemelos

los que humanos..

La mutua coincidencia

viaja con nosotros dos,

solos y ausentes

 

 

                             JOSÉ MARTÍNEZ BARGIELA

 

 

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MI HIJA CONTEMPLA MI PERFIL

 

 

Teóricamente libre, en el presente,

mi cabeza giró de condenado

congelando el perfil ante sus ojos.

ella miró profundamente azul

para fijar la imagen, despojarla

de sombrías y próximas mudanzas.

¿Qué sucesos retienes? Esto

desaparecerá porque acumulas

días y espacio que vienen a negarme.

Y habrá abundante mundo,

habrá sol e historia suficiente

para precipitar a fondo

despedir de tus ojos ocupados

esta existencia en bruto, su difícil

respiración al borde de la mesa.

 

 

                                    JOAQUÍN  O. GIANNUZZI

 

 

****    ****    ****

 

 

SIGNOS

 

 

A veces no nos sirven,

se quedan más acá de todas las fronteras,

nos tuercen el idioma con sus signos

meramente exteriores;

Es como si al salir al aire tropezaran

y nos cambiaran todo el contenido.

Las pensamos adentro,

nacieron en la zona de la verdad

pero algo nos traiciona.

O no dicen lo mismo que decíamos.

Pero no hay otra clave

para hablar y entendernos,

sólo nos quedan ellas,

las palabras

 

 

                                         RAFAEL VÁSQUEZ

 

 

****    ****    ****

 

IMPOTENCIA

 

No tengo qué decir.

El tiempo me ha robado las palabras.

Rastreo en la guarida del sustantivo piedra

y queda sólo arena que la marea lame

acompasada.

 No quedan más que el grito, el gesto.

Y así no puedo hacer la balsa a que otro náufrago

se aferre en la tormenta.

Lo inexpresable se está muriendo adentro.

Se nos escapa el zumo de la vida

por la llaga letal de las palabras:

el odio es una espada de metal herrumbrado,

la Belleza un artificio inalcanzable,

el amor es un poema innominado.

 

                                     ESTER DE IZAGUIRRE

 

********

 

FINAL DE ÉPOCA

 

He llevado oscuramente en el bolsillo

un pequeño proyecto de muerte personal

en un país humillado. Los nervios principales

se inclinan hacia la mesa y mi cobarde cabeza cae

a la penumbra de la vida interior. La historia

tira de las piernas y finalmente me expulsa

a puntapiés del planeta, acompañado

de otros cadáveres

igualmente insufribles e hinchados.

de informaciones falsas. Qué vergüenza

en la voluntad de lo viviente. Otros optaron

hasta la aniquilación

por indefensas verdades y otros por el dormitorio.

Apaleados por todas las ideologías

nada quedó resuelto. En mi bolsillo resta

una sola y fatigada respiración.

 

                                   JOAQUIN GIANNUZZI

 

******

 

LA TIERRA GIRARÁ

 

Mientras mi pensamiento

tenga la forma de tus ojos

Mientras mis ojos

se cierren con tus párpados

la tierra girará

 

Mientras tus labios

encuentren mi nombre

Mientras tu nombre

humedezca mis labios

la tierra girará

y seguirá corriendo la vida

por las venas de la tierra

 

                            GIANNI SICCARDI

 

******

 

POEMA

 

Sé de la brevedad

del espinillo

cuando quiebra en su hermosura

la espléndida belleza

           de la tarde

y se derrama.

La plena brevedad

del espinillo

hecha fuego en la rama

como un dios,

como un gesto

en la soledad de las espinas.

La mágica brevedad

cruzando el mundo

de las sombras

hasta el fresco perfume

de los días.

 

                                ANDRÉS UTELLO

 

********

 

NÉANT

 

Palabra gestada con esfuerzo,

volátil un segundo antes

del fugaz instante de eternidad,

casi logrado.

 

Poema: polvo de nada.

 

                                     RUBÉN DERLIS

 

        ***

 

EVIDENCIA

 

Envejecen las manos  antes que las palabras,

mas la juventud permanecerá

mientras creamos

que los frutos prohibidos no lo son,

intentemos devorar

a dentelladas de sol el tiempo que resta.

 

Es todo.

Lo demás, apenas

si hojas mustias de otros vientos,

retórica.

 

                                     RUBÉN DERLIS